Dios También Obra en Los Fríos Inviernos

Al tener vidas rendidas a Dios se puede tener seguridad de que todo lo que ocurre está bajo su control. 



Existen periodos críticos, en los que de repente parece que no hay salida a los problemas, que ya no hay propósito para continuar viviendo, las dificultades parece interminables y no se ve una luz al final del túnel. 

Expertos en área emocional y psicológica, afirman que los casos de depresión aumentan en las temporadas de invierno y con esto, los suicidios; sobre todo en países donde los inviernos suelen ser de largos días y de mucha oscuridad, donde no se ve el sol y la penumbra y tormentas no cesan por largos lapsos de tiempo. Los especialistas atribuyen estos comportamientos a personas con trastornos emocionales, que al pasar horas y semanas encerrados con días grises y tormentosos, se entristecen y ya no ven sentido a la vida, piensan que no llegará ese rayo de luz que disipará la oscuridad, sencillamente ya no esperan esa salida. 

Esa pérdida de esperanza puede estar ocurriendo en muchas personas durante este tiempo de confinamiento en esta Pandemia por el Covid-19 que ha azotado al mundo y que ha dejado mucho dolor, muerte, tristeza y desesperación. Tantos sentimientos negativos pudieran estar dominado la vida y las emociones de muchos, permitiendo así que la desesperanza muestre un camino sin salida donde sólo se ven días de tormentosos sin luz. El desaliento puede llevar a frustración, depresión, desespero, y puede que ya no se vea esa luz que disipe la oscuridad y que todo se persiba como una larga y desolada temporada de invierno.  

La Biblia dice que Jesús es Luz que disipa toda tinieblas (Juan 1:5-9). Y aunque el panorama se torne gris y tormentoso se debe confiar en que Dios está en control de toda situación y que además está obrando a favor de quienes le aman (Romanos 8:28). 

No hay tormenta que el Señor no pueda detener, no hay temor que permanezca si Él está en medio de la crisis, no hay oscuridad que prevalezca. Con Dios existe la seguridad de que habrá una luz al final del oscuro túnel. La confianza debe estar siempre firme en las Promesas de Dios, su Palabra dice que siempre estará presente en las vidas, hasta el fin del mundo (Mateo 28:20); eso quiere decir que aunque esté ocurriendo la peor catástrofe que pueda imaginarse, Dios está presente, teniendo el control y guardando a quienes confían en Él y guardan su Palabra. 

Hay que buscar al Señor en esos momentos tormentosos, Él es fiel y está atento a escuchar y responder cada oración. 

Aunque parece que se ha detenido el mundo debido a la situación de pandemia, Dios no se ha detenido, Él sigue siendo Dios! 

Para los confían en Dios, cada momento tormentoso son pruebas de fe, que hacen crecer al creyente y los acerca aún más a ese Dios y Padre Bueno, que va perfeccionando las vidas que se han rendido a Él.

“En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.” 1 Pedro 1:6-7.

Que en medio de las temporadas frías, oscuras y tempestuosas, se puede vislumbrar la luz al final del túnel, sabiendo que la Luz Admirable de Dios disipará toda tiniebla y se teniendo la plena convicción de que Dios está obrando.               

Dios También Obra en Los Fríos Inviernos.

Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

Romanos 5:3-5


Ancris Guevara


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